
Te encontré un frío día de invierno del año 2001 mientras caminábamos por una concurrida calle de Santiago Centro, pasaste por mi lado como si llevaras prisa por llegar a algun lado y me quede mirándote porque eras tan parecida a nuestra Dicky, una Fox Terrier que vivió con nosotros 14 años. Me pregunte a donde ibas tan apurada pensando que tal vez estabas perdida y necesitabas encontrar tu casa. Al acercarme te escondiste muy tímida, ahí pude darme cuenta de que quizás habían pasado varias semanas de que estabas perdida o quizás alguien de mal corazón de había abandonado, estabas flaquita y muy sucia, te acaricie y en ese momento al momento de mirarte a los ojos supe que debía llevarte conmigo. Llegue a la casa y te bañe, ahí apareció el blanco de tu pelo y quedaste feliz como si eso fuera lo que necesitabas, te alimente y esa noche dormiste tranquila y feliz. Al otro día no te despegas de mi lado, me seguías a todas partes, hasta para bañarme tenías que estar ahí al lado mio, como si quisieras que no te dejara. Y así fue, hoy ya han pasado 6 años de aquel entonces, me has acompañado en momentos importantes de mi vida como cuando vi partir a mi madre, cuando me casé, cuando nació mi primer hijo, ya no eres tan joven en tu carita me doy cuenta que los años se han venido encima, duermes arropada porque los días de frío son muy terribles para tí, ahí en tu canasto tapada hasta los ojos no existe mas felicidad, yo aquí también estaré cuidarte y queriéndote hasta el día en que tengas que partir, seguirás siendo la reina de mis hijos perrunos ya que fuiste la primera en llegar a mi hogar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario