Este minino es el unico integrante gatuno de la familia de animalitos, llegó a nuestra casa cuando a comienzos del año 2006 aparecio cerca de la casa una cajita con tres pequeños cuchitos que alguien sin corazón dejó abandonados, junto a sus hermanitas a las que llamamos Simona y Amanda acogimos en nuestro hogar para poder encontrarles una nueva familia y una oportunidad de vivir. Las hermosas gatitas pronto encontraron hogar, eran hermosas y encontraron lindos hogares, pero Gaspar como lo llamamos al unico macho y el más pequeño, de color oscuro no causo interes entre quienes buscaban un gatito, quizas por su color oscuro y tambien porque nació ciego de uno de sus ojos, quizas producto de una infección que no se trató a tiempo. Era el más pequeñín y decidimos adoptarlo pues con su ternura se robo nuestro corazón. Es un gatito hermoso ya tiene un añito junto a nosotros y esta hermoso, es el regalón de mi papá a quien todas las mañanas despierta para ir a trabajar con unas palmaditas en su cara. Es un Gatito regalón, demasiado inteligente y cariñoso, es amigo de los perros y muy travieso. Te queremos mucho Gasparcito nuestro gatito regalón.
jueves, 22 de marzo de 2007
Kaila
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Escribir sobre esta historia me resulta muy dificil porque se vienen a la mente emociones muy fuertes. Kaila fue muy especial en nuestras vidas, desde su llegada a nuestra casa un día de Junio del año 2006, cuando recien tenía 2 meses de edad. Nacío ciega pero llena de ternura, ante cualquier persona esto podría haber sido motivo suficiente para sacrificarla, en el mundo perruno no es una dificultad mayor ya que el oido y el olfato se desarrollan más aun para suplir esta deficiencia. Su pelaje de un color tabaco y unos hermosos ojos color miel llenos de ternura y bondad nos llenó el corazón desde un comienzo, la veíamos tan pequeña y fragil que nos producía el querer brindarle todo el cariño y preocupación para hacerla felíz.
Cuando la Kailita fue creciendo fueron apareciendo un montón de problemas de salud y de mal funcionamiento de algunos organos que nos hacían temer y darnos cuenta que quizás no disfrutariamos de su compañía por largo tiempo, las esperanzas siempre estuvieron de querer encontrar la cura a todos sus males, pero desgraciadamente todas estos problemas eran producto de una falla genética y dificilmente tendrían una solución.
De a poco fuimos tratando de hacernos a la idea de que su paso por nuestras vidas seria breve, fue muy dificil sobre todo para mi hermana Cristina que la cuidaba con tanto esmero y la quería como a un hijo, era su guagua, su preocupación constante era brindarle toda la felicidad y el amor del mundo.
A los 11 meses de vida comenzaron los problemas que agravaban su salud día tras día y pese a que existia en nuestro interior las ganas de que ocurriera un milagro, la salud de la Kailita se empeoraba hasta aquel día 10 de marzo de 2007 cuando luego de una difícil noche de angustia y dolor tubimos que ayudarla a partir, en nuestros brazos se durmió para siempre. Aun recuerdo la pena y la tristeza de mi hermana, para ella no será fácil acostumbrarse a su ausencia, para todos es una enorme tristeza no tenerla con nosotros, pero en el corazón queda una enorme alegría por haber hecho de los días de la Kailita los mejores, los más felices, el merito es de mi hermana indudablemente que con su paciencia y dedicación hicieron inmensamente felíz a esta pequeña, para todos su paso por este mundo fue demasiado especial, lleno de recuerdos lindos, te extrañaremos mucho hermosa Kailita y permanecerás por siempre en nuestros mas lindos recuerdos.
viernes, 9 de marzo de 2007
Lulú

Un día desperté de madrugada con los aullidos de un perrito que lloraba muy angustiado, estaba lloviendo a cántaros, pero no tenía la certeza de donde provenían, mis vecina más próxima tenía un perrito que estaba bien cuidado y la del otro lado no tenía perro. El llanto lastimero continuaba y ante la insistencia de este afligido perrito me levanté a investigar. Descubrí que los llantos provenían del patio que estaba a los pies del mío y al asomarme para ver que sucedía encontré un pequeño perrito amarrado con una gruesa cadena y totalmente a la intemperie, era solo un cachorro y no podía creer que alguien no pensara que este acto no podía tener otro nombre más que crueldad. Espere que estuviera más temprano y fui a tocar la puerta de estas personas, salio una viejecita de cabello blanco que parecía tan amable, le explique y pareció entender, pero al darme la vuelta y al esperar un rato me di cuenta que no le prestaban atención. Mi marido enfurecido llamó y al cabo de un rato esta señora salió a atender la situación, mi marido le dijo "señora disculpe pero usted no se da cuenta de que el perrito esta llorando?...ahh dijo esta señora, le molesta el ruido?...No señora, dijo mi marido, me molesta la crueldad con que tratan a este perrito y no darse cuenta que no puede estar bajo la lluvia y amarrado. Desde ese día ya nada sería lo mismo porque la angustia de saber que en ese patio había un ser que necesitaba atención, que tan solo era un cachorro y sufría ahí amarrado sin que ha nadie le importara me quitaba el sueño, habían días en que no la escuchaba, otros en que lloraba todo el día. Cuando me asomaba escondida para verla, la veía ahí siempre sola, hecha un ovillito en esa tierra llena de excrementos, mal oliente, en el suelo le tiraban algo de comida, si es que eso podría llamarse comida. No podía permitir que esto continuara, converse con los dueño buscando mejorar su vida, pero nada sirvió, al parecer disfrutaban viéndola sufrir. Porque la tienen entonces? me preguntaba, de seguro alguna planta, algún zapato habría roto pero eso no era motivo para castigarla así, los perros son inteligentes, un dueño cariñoso y paciente sabe que puede educarlo y cambiar malos hábitos, pero ni siquiera había intención alguna de prestarle atención. En ese patio solo escuchaba malas palabras para ella cuando intentaba traspasar el límite que le marcaba esa cadena, así escuche que se llamaba Lulú.
En mi intento por sacarla de este lugar pasó un año, pero no podía rendirme, hasta que gracias a Dios tomamos la desición de irnos de aquel lugar y yo no me iría sin ella, tendría que sacarla de ese lugar como fuera aunque me significaran problemas. Mi amiga me ayudo y un día de madrugada la sacamos de ahí, la secuestramos y con el apoyo de otra amiga fue recibida en su casa mientras me instalaba en mi nuevo hogar. Los dueños ni se preocuparon y luego de convencerlos de que la Lulú había arrancado a la calle, ni siquiera se molestaron en buscarla. De este hogar temporal un día se escapó, no pudieron alcanzarla y se perdió. No podía creer tanta mala suerte y me sentí terrible al saber que ahora su suerte era peor, en la calle perdida, sin esterilizar, sin saber donde estaba. La busqué por varios días recorriendo y pegando carteles por si alguien tuviera noticias de ella y luego de una semana, en uno de mis recorridos por el sector yo misma la encontré en una esquina, detuve el auto y corrí a buscarla, estaba algo asustada y adolorida, pero felíz de verme. Las cosas luego tampoco serían fáciles, a pesar que la llevé a mi casa y estaba a salvo, que ya no estaría amarrada que podría correr y jugar libre, que dormiría por primera vez en una verdadera cama y su comida sería servida con amor, el tiempo que estubo perdida le significo recibir algún golpe o tal ves un atropello. El diagnostico no fue muy alentador, la Lulú tenía roto el diafragma y solo podía mejorarse con una operación, lo malo era que era una cirugía compleja en la que muchos animalitos morían, pero debía hacerse ya que de lo contrario la muerte vendría de todas formas, era necesario correr el riesgo y con toda mi pena luego de meditarlo decidí operarla. Le pedí a Dios me la devolviera con vida y pese a toda esa angustia vivida la Lulú se recuperó, volvió a la casa curada y aquí está mi pequeña...a mi lado, ya no tiene que preocuparse por nada, esta con nosotros, ya nadie volverá a hacerle daño. Me gusta verla dormir en mi regazo y en esos instantes puedo ver que ya nada le preocupa, tiene todo lo que necesita para ser feliz, de su antigua vida solo queda su nombre "Lulú".
Pilín

En un lugar donde viví, también vivía un gran perro amarillo mestizo de pastor alemán que era querido por toda la gente por su carácter pasivo y cariñoso, era el perro de todos y de ninguno a la vez. Todo el mundo le ofrecía comida gentilmente y era el amigo de todos los niños, los que le le pusieron por nombre "Pilín". Un día de invierno en el año 2005, al bajarme de la micro me siguió hasta mi casa y le ofrecí comida en el jardín, ahí se quedó feliz de la vida comiéndose una ración de pelet para perros. Salí a hacer unas compras y de nuevo me siguió hasta un negocio cercano, ahí cometió el grave error de entrar, pese ha que era conocido por todos, una mujer de malos sentimientos salió con una escoba y le dijo con voz dura y ofensiva "sale de aquí mugre...", sentí tanta rabia e impotencia y no pude contenerme, increpe a la mujer y pareció luego sentirse avergonzada por esta reacción, ese día me sentí muy apenada, pensé que siempre el Pilín se vería enfrentado a estas cosas, personas que lo defenderían y otras que no por no tener la seguridad de un hogar, en cualquier momento a alguien le molestaría y quizás seria una victima más de la crueldad dele algunos seres humanos, entonces ese día lo lleve a la casa y durmió seguro en mi jardín. Lamentablemente el estaba acostumbrado a callejear y al otro día quiso irse, volvía en las tardes a buscar su ración de comida y luego se marchaba. Un día de invierno llovió torrencialmente como nunca había visto, había mucho viento por lo que a media noche me levanté a mirar a la calle nosé porque motivo, ahí vi al Pilín buscando donde cobijarse, corría para todos lados tratando de buscar un refugio del frío y la lluvia, esa situación me partió el alma, me vestí y acomodé una casita de perro en el jardín para que pudiera refugiarse y así paso, al otro día volvía a suceder lo mismo... quería irse y yo tenía que abrirle la puerta. Un día decidí tratar de convencerlo de quedarse y de a poco su estadía se fue haciendo mas larga y terminó por entender que ese era ahora su hogar. Le compré un collar y una placa con su nombre y mi número de teléfono y a todo aquel que preguntaba por el Pilín supo que ahora era mi perro, ya no tenía que mendigar alimento ni guarida, ahora tenía su plato de comida, su propia cama y mejor aún un hogar donde sería por fin amado. Es ahora mi Pilín el perro más dulce, más cariñoso, incapaz de hacerle daño a nadie, es agradecido y buen compañero, nunca se cansa de demostrar su afecto, siento un gran amor por él y una gran alegría de haberle ofrecido un hogar, es mi Pilín un perro muy especial.
Agustín


En una fría noche de abril del año 2005 conduciendo por camino a melipilla en la comuna de cerrillos me detuve en un semáforo justo al frente de la Fidae, de pronto ví a un perrito en el borde de la acera del bandejón central tratando de cruzar la calle, la cantidad de vehículos que pasaba a gran velocidad era inmensa y pensé que lo más probable era que fuera atropellado. Me bajé rápidamente para tomarlo con la intención de dejarlo en un lugar más seguro, se cobijo en el auto y cuando me dí la vuelta y me disponía a dejarlo pude darme cuenta de que estaba enfermo, lo tomé y estaba ardiendo en fiebre y le costaba mucho respirar por lo que no tuve corazón para dejarlo ahí en ese estado, pensé que probablemente no sobreviviría y decidí llevarlo a una clínica donde siempre acudía en estos casos, quizás si recuperaba podría luego buscarle un hogar. Fue ingresado y tratado de inmediato con suero y analgésicos, al día siguiente el doctor me dijo que era distemper y que haríamos el intento de salvarlo, se quedo varios días dentro de un canil echado sin ánimo, prácticamente no se movía, lo más probable era que no viviría y de ser así yo lo ayudaría a descansar. Al tercer día fui a visitarlo y ahí estaba, parado en el canil, movía su colita y era otro perro, empezó a recuperase de a poco favorablemente y se sanó. Comencé a buscarle un hogar para darle una nueva oportunidad y luego de varios meses de búsqueda sin resultados mi marido me ayudó a traerlo a la casa, su adopción resultó complicada ya que pese a que no era muy adulto era demasiado inquieto y eso auyentaba a la gente. Llegó a mi casa y desde entonces es íntimo amigo del Luckas no así del Pilín ya que se odian a muerte por ser ambos más bien defensores de su territorio, ha sido dificil el lograr mejores avances ya que la distemper deja algunas secuelas de tipo neurológicas por lo al parecer le producen este estado de extrema ansiedad e hiperactividad, pero dentro de todo es un perrito que lleva una vida normal, juega todo el día con Luckas y dentro de lo posible trato de darle una buena vida para que pueda olvidar los malos ratos vividos en la calle abandonado, es muy efusivo para demostrar su cariño y pareciera nunca cansarse, siento un cariño especial por el y una compasión inmensa por mi Agustín mi perrito saltarín, a pesar de tantas cosas siempre estaré a tu lado hasta el día que decidas partir.
Luckas


En una visita para ayudar a un refugio de animalitos en Melipilla en el verano del año 2005, conocimos a Luckas, un poodle de color negro que la señora del lugar había traído para vivir en el refugio ya que había sido rescatado de la calle. Tiempo atrás había tenido dueños que lo querían y cuidaban mucho, pero cuando llegó el primer hijo Luckas rápidamente fue olvidado y descuidado, ya no había tiempo para él y lo que es peor lo tiraron a la calle, así empezó a deambular por ahí pero al terminar el día siempre volvía al que había sido su hogar de donde era correteado porque ya no era bienvenido. Fue así como un día esta señora al ver esta situación le tendió una mano a Luckas y lo rescató de este cruel abandono, no podía llevarlo a su casa pues ya tenía demasiados animalitos y no quedó otra alternativa que llevarlo a Melipilla. Por su carácter pasivo y por no estar muy adaptado a la vida en la calle, no era conveniente ponerlo en un canil con otros perros ya que podía salir lastimado, por lo que fue puesto en el canil junto a unos compañeros Gatunos. Así lo conocimos, junto a los Gatitos, su mirada era triste y eso nos conmovió mucho, el saber que era un perrito que antes tubo una casa y ahora estaba ahí resignado a compartir este espacio encerrado y quizás nunca más compartir con los humanos. Decidimos que quizás podríamos adoptarlo y nos fuimos de ese lugar con un nudo en la garganta y con la misión de lograr la aprobación de mi papá para traerlo a casa. Mi padre accedió y fuimos luego de unas semanas a buscarlo a Melipilla, su alegría era inmensa cuando lo sacamos y lo subimos al auto, se fue feliz, nos daba besos de agradecimiento y cuando llegó corría de alegría. Ahora mi Luckas vive feliz con nosotros, aunque es un poco bochinchero lo queremos igual, la motita negra de pelos a la que apenas se le veían los ojos ahora es un hermoso perrito con un nuevo loock, lo queremos aunque aveces sea muy desordenado, es el amigo de todos los demás perritos, el no tiene nunca un problema para hacer amigos sobre todo con Agustín que es su compañero de juegos, el solo es feliz.
jueves, 8 de marzo de 2007
Tommy

Un día cuando me dirigía a trabajar en pleno paseo Estado en el centro de Santiago divisé a un pequeño bultito de color café claro que hecho un ovillito dormía afuera de una tienda, lo miré y le dije a mi marido..."Mira pobre criatura, quizás yo podría encontrarle un hogar por ser aun un bebé"...mi marido me dijo "si es así entonces llevemoslo a la casa para buscarle un hogar", me fui al trabajo para luego volver a buscarlo, hasta la hora de salir lo dejé en una cajita encargado en el lugar donde estacionábamos el auto. Fue así como llegó a nuestras vidas, el Tommy cuando tenía como 3 meses de vida, estaba desnutrido y con varias cosillas más, costó sacarlo adelante y de a poco fuimos curando, también gracias al trabajo del doctor Miranda, se quedó a vivir para siempre en casa de mi hermana pues les robó el corazón. Ahora es inmenso de grande, con piernas largas y flacas, no tiene raza ni pedigree pero eso que importa, en la vida había visto perrito más regalón, duerme adentro de la casa porque no puede estar lejos de mis hermanas, las cuida y las protege ante cualquier amenaza, ya no es un bebé pero creemos que lo seguirá siendo hasta el final de sus días. Le gusta disfrazarse y posar para las fotos, corre al encuentro de todos aunque aveces termine en el suelo o chocando con todo, así es el Tommy, es un perro feliz.
Chanito

Cierto día mientras navegaba en una página animalista encontré un aviso de una persona que pedía ayuda para unos perritos que se habían salvado de ser llevados por Higiene Ambiental de la Municipalidad de Maipú, debido a los reclamos de los vecinos por el descuido de una mujer que no los tenía adecuadamente y tenía ya demasiados. Junto a un grupo de personas fuimos hasta el lugar para ver en que podíamos ayudar y ahí nos enteramos que se habían llevado a casi 10 perritos para ser sacrificados gracias a los reclamos de un grupo de vecinos que aprovecharon la ausencia de la dueña para desalojar a los perritos que no tenían culpa alguna. El espectáculo fue lamentable, niños y mujeres sacando a palos a los perros, tirándoles agua para acorralarlos, fueron laseados y subidos a patadas a ese camión y pese a que hubo personas que acudieron en su ayuda y querían repartirlos en otros hogares no hubo ninguna consideración y ese mismo día sin más fueron sacrificados y botados a la basura. Habían cachorros hermosos, que podrían haber encontrado un hogar y una oportunidad, todos estaban sanos y en buenas condiciones, pero a la gente no les agradaba que esta mujer tuviera tantos, quizás no es esta la manera de ayudar a los animales pero tampoco es la forma de controlarlos. Algunos se salvaron de este cruel acto y falta de humanidad, entre ellos estaba mi "Chanito", un mesticito de tamaño pequeño, patitas chuecas y corpulento, nadie se dio cuenta de su existencia o quizas se mantubo escondido ya que era ciego, quedo en la calle desamparado y sin posibilidades de poder alimentarse ya que el alimento que se les llevaba a los 8 que se salvaron era rápidamente devorado y el no tenía oportunidad con su ceguera. La situación me conmovió hasta las lágrimas porque lo ví tan indefenso y expuesto a un fín quizás más terrible aún que su ceguera, lo llevé a mi casa para cuidarlo mientras la dueña volvía a su hogar y se enteraba de lo que había sucedido. Así llego mi Chanito a mi casa un día de Diciembre del 2004, nunca lo devolví porque en mi casa podía vivir mucho mejor, lo curé de una infección a sus ojitos y hoy vive felíz en nuestra casa, pese a su ceguera el es un perro normal, juega y se divierte también, lo que mas le gusta es comer por lo que tenemos que esconderle el plato para que no suba de peso, duerme arropadito en su casita y toma sol de guatita, me reconoce de inmediato por el ruido del auto y sale ha encontrarme felíz cuando llego a visitarlo a casa de mi hermana, es un perrito muy especial y lo queremos un montón.
Danka

Te encontré un frío día de invierno del año 2001 mientras caminábamos por una concurrida calle de Santiago Centro, pasaste por mi lado como si llevaras prisa por llegar a algun lado y me quede mirándote porque eras tan parecida a nuestra Dicky, una Fox Terrier que vivió con nosotros 14 años. Me pregunte a donde ibas tan apurada pensando que tal vez estabas perdida y necesitabas encontrar tu casa. Al acercarme te escondiste muy tímida, ahí pude darme cuenta de que quizás habían pasado varias semanas de que estabas perdida o quizás alguien de mal corazón de había abandonado, estabas flaquita y muy sucia, te acaricie y en ese momento al momento de mirarte a los ojos supe que debía llevarte conmigo. Llegue a la casa y te bañe, ahí apareció el blanco de tu pelo y quedaste feliz como si eso fuera lo que necesitabas, te alimente y esa noche dormiste tranquila y feliz. Al otro día no te despegas de mi lado, me seguías a todas partes, hasta para bañarme tenías que estar ahí al lado mio, como si quisieras que no te dejara. Y así fue, hoy ya han pasado 6 años de aquel entonces, me has acompañado en momentos importantes de mi vida como cuando vi partir a mi madre, cuando me casé, cuando nació mi primer hijo, ya no eres tan joven en tu carita me doy cuenta que los años se han venido encima, duermes arropada porque los días de frío son muy terribles para tí, ahí en tu canasto tapada hasta los ojos no existe mas felicidad, yo aquí también estaré cuidarte y queriéndote hasta el día en que tengas que partir, seguirás siendo la reina de mis hijos perrunos ya que fuiste la primera en llegar a mi hogar.
Martina

Llegaste a nuestra casa un día de marzo del año 2005, mi hermana menor te trajo ya que estabas llorando dentro de un jardín de una casa que estaba deshabitada, al parecer te habían abandonado. Eras pequeñísima, solo tenías un mes de vida, tus dientesitos apenas se asomaban y tenías un pelaje hermoso color tabaco, "Martina" te llamamos, parecías tener alguna raza y cuando empezaste a crecer supimos que eras mescla de salchicha (Dushund, para los más entendidos), eras hermosa y la gente al pasar te miraba porque eras todo ternura, fue así como un día mientras estabas en el jardín alguien se enamoró de tí y te llevó, ese día recorrimos todos los lugares buscándote pero no conseguimos encontrarte, llenamos de carteles y comenzamos a buscarte día tras día, hasta en la tele salio tu aviso. Pasaron dos semanas y un día alguien llamó para contarnos donde estabas, fue una alegría inmensa, mi hermana menor fue a buscarte enseguida y gracias a Dios te encontramos bien, pero a los pocos días comenzaste a enfermar, parecía un resfrío común pero pronto empezó a empeorar, luego de algunos exámenes pudimos confirmar que era distemper. Luchamos hasta el final para salvarte, no quedó nada por hacer pero la enfermedad pudo más y con gran pena tuvimos que ayudarte a descansar. Fue muy duro para nosotras tu partida cuando solo tenías 7 meses de vida, nos alegrabas los días con tus locuras, con tus maldades, con tus carreras locas con el Tommy, con tu chaleco de viejito pascuero que tanto te gustaba. Te recordaremos siempre pequeña Martina, en nuestro corazón tenemos los mas bellos recuerdos de tu paso por nuestras vidas, aunque corto fue pero dejo grandes alegrías en nuestra familia.
Kuky

Naciste un día de noviembre del año 95, hija de la Valentina y el Roger (un cocker spaniel vecino) junto a tus otros 3 hermanitos : la Vaquita, Bamby y Murcy. Mi papá quiso que nos quedaramos contigo y a tus hermanitos les buscamos buenos hogares.
Eras la desordenada, la loquilla que siempre andaba buscando por donde escaparse, pero de una ternura y gracia que nunca olvidaremos. Recuerdo tus juegos que no terminaban nunca, cuando al escuchar tan solo la palabra "pelota" corrías desesperada a buscarla hasta encontrarla, ahí el juego no terminaba jamás pues no te cansabas de traerla y volverla a buscar, hasta el ultimo de tus días este juego parecía no cansarte a pesar de los años y tu enfermedad.
Un día empezaste a adelgazar y en tu guatita apareció un tumor, es un "cáncer" mamario dijo el doctor Miranda y lamentablemente está en su fase terminal, nos dio a los más un par de meses pero este tiempo se prolongó por un año más. A pesar de que la baja de peso era notoria, tu estado de ánimo y tus ganas de seguir viviendo nos dio esperanzas de estar contigo aunque fuera por un tiempo más, te regaloneabamos con dulces y comidas especiales, te entrabamos en las noches para que no pasaras frío y dejaras de mojarte cuando llovía, porque a pesar del confort de tu casita a ti te gustaba mojarte aunque fuera el peor día del invierno.
Mi Kuky querida, la Keky como te llamaba mi hijo, Kuky Betty como te nombraba mi hermana menor cuando eras pequeñita. Te nos dormiste el día viernes 02 de marzo del 2007 justo en el cumpleaños de mi hermana, cuando tenías 12 años, curiosamente viviste mas que tu mamá Valentina, pero ese día buscabas a mi hermana porque algo no andaba bien, ya te costaba respirar y estabas muy adolorida, te dormiste en nuestros brazos y nos dejaste una pena en el corazón, ya se nos marchaba el último recuerdo de nuestra infancia en Concepción y de aquellos tiempos en que vivíamos todos juntos. Te recordaremos por siempre Kuquita y ahora de seguro estas en el paraíso persiguiendo pelotas felíz.
Valentina

Llegaste a mi vida un día de marzo del año 93, en el primer día de clases en la universidad. Una ex compañera de colegio me contó que buscaba hogar para unos perritos pequeños y así partí a buscarte, eras una hermosa bolita negra de apenas un mes de vida, apenas cabías en mi palma y aun tomabas leche. Te lleve a la casa, te cuide, te quise de ese primer día y te llame "Valentina".
Son tantos recuerdos hermosos, algunos alegres otros más tristes, recuerdo cuando estaba apenada y me acompañabas en mis penas de aquella época, me mirabas y con tu cabeza sobre mis piernas parecías decirme "no te preocupes...aquí estoy". Cuando mis padres se vinieron a vivir a Santiago también viniste tu junto a la Kuky, volvimos a estar juntas, pero un día enfermaste y pese a que acudimos a varios médicos no pudimos encontrar la cura, te nos dormiste un día de Agosto del año 2002, cuando tenías 9 años, alcance a darte un beso de despedida y a pedirte que descansaras mi perrita linda, quizás pude haber hecho más, en aquella época desconocía muchas cosas y quizás hoy podría haber hecho más por salvarte, me quedo ese sabor amargo de no haber podido luchar más, pero en mis recuerdos y en mi corazón vivirás por siempre, quizás algún día podamos volver a encontrarnos mi amada Valentina.
Son tantos recuerdos hermosos, algunos alegres otros más tristes, recuerdo cuando estaba apenada y me acompañabas en mis penas de aquella época, me mirabas y con tu cabeza sobre mis piernas parecías decirme "no te preocupes...aquí estoy". Cuando mis padres se vinieron a vivir a Santiago también viniste tu junto a la Kuky, volvimos a estar juntas, pero un día enfermaste y pese a que acudimos a varios médicos no pudimos encontrar la cura, te nos dormiste un día de Agosto del año 2002, cuando tenías 9 años, alcance a darte un beso de despedida y a pedirte que descansaras mi perrita linda, quizás pude haber hecho más, en aquella época desconocía muchas cosas y quizás hoy podría haber hecho más por salvarte, me quedo ese sabor amargo de no haber podido luchar más, pero en mis recuerdos y en mi corazón vivirás por siempre, quizás algún día podamos volver a encontrarnos mi amada Valentina.
martes, 6 de marzo de 2007
Práctica Común
"Boby" era mi perro, en mi infancia tuve muchos, pero fue el primero del cual tengo conciencia porque me sentí responsable de cuidarlo y protegerlo...hijo de la "Dicky", una hembra Fox Terrier de comprobado pedigree y de "Tambien" (así se llamaba el macho) de la misma alcurnia, pero producto de la irresponsabilidad e ignorancia de mi padre que años más tarde pude conocer.
Por alguna extraña razón "Boby" no fue lo que se esperaba, no respondía al standar de la raza, mas bien era de proporciones extrañas, patitas arqueadas y cabeza gorda...pero lo amaba con toda mi alma porque era mi perro, aquel que me esperaba cuando volvía del colegio y me movia contento su pequeña colita, aquel que disfrutaba de mi compañía como yo de la suya como nadie más. Lo amaba tal y como era, sin importar su linaje, su color o tamaño, solo era mi "Boby", mi amigo fiel.
Un día volvi del colegio y el ya no estaba ahí para recibirme felíz...Donde esta el Boby les pregunte?...Tu papá lo regalo a un amigo que no tiene perrito, porque nosotros ya tenemos dos?...fue la respuesta...con los ojos llenos de lagrimas le pedi a mi padre lo fuera a buscar, el Boby era mi perro de nadie más...esta mejor ahora dijo mi padre. No le importo lo que sentía, se le pasará le dijo a mi madre...
Cada día que pasaba me preguntaba donde estaba mi perro, sin obtener respuesta alguna y a pesar de la pena y el dolor me fui conformando. Lo imaginaba jugando y diviertiendo a otro niño y trataba con eso de resignarme y sentirme feliz porque de seguro estaba bien.
Los años pasaron y jamás lo olvidé...contaba los años para saber que edad ya podría tener, pero solo hasta hace muy poco tiempo pude enterarme de lo que de verdad sucedio...mi papá en un acto cobarde y sin ninguna muestra de afecto lo tomo un día mientras estaba en el colegio, tomo el auto y lo abandonó...porque?, era mi perro...fue su idea que el llegara a este mundo sin el pedirlo, sino era capaz de hacerse responsable por el y por mi otra perrita porque fue tan irresponsable?, o fue porque no era lo que el esperaba?.
Como consuelo me dijo...de seguro alguien lo recogio...y que tal si no fue asi, que sería de mi amado Boby , perdido, abandonado, sintiendo miedo, hambre y sed. Alguna mano generosa le habrá tendido una mano?, es lo que mas deseaba hubiese sucedido..., yo no estaba ahi para abrasarlo, para protegerlo y cuidarlo. Lo que sucedio ya no podrá remediarse, en la duda quedará para siempre el no saber cuales fueron sus ultimos días, ya han pasado más de 20 años y seguramente ya descanza en paz, pero en mi corazón te llevaré por siempre mi querido Boby, mi amigo fiel.
En más de un hogar esta historia se debe estar repitiendo ahora mismo y fue lo que me hizo darme cuenta de la realidad que viven muchos seres indefensos a los cuales debemos proteger, si bien es cierto que los niños, los ancianos tambien sufren del abandono y crueldad de los seres humanos, existen muchas más personas dispuestas a ayudar, yo elegi a mis hermanos animales por ser quienes nadie ve, por ser casi transparentes y estar en el ultimo o quizas en ningun lugar de las necesidades de atención del mundo, los que sufren sin tener derecho a defenderse, aquellos que maltratamos por placer, por diversión o por sentirlos inferiores, destinados a servirnos y a ser explotados sin piedad, por ser considerados parte de la cultura y tradición de un pueblo son objeto de los actos más aberrantes y sin sentido. A todos ellos dedico mis palabras y entrego mi granito de arena para contribuir al sueño de un mundo de paz y amor en donde podamos vivir en armonia humanos y no humanos, donde podamos respetar y sentirnos respetados, quizas nunca cambiaré el mundo pero quien sabe lo que las nuevas generaciones puedan hacer un día...mi hijo es parte de ellas...
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